Con titulares como este se iniciaron todas las actividades realizadas en la asignatura Elementos de Gramática Pedagógica del Español, impartida por la profesora Marisa Santiago. Es obvia la importancia que tiene la gramática en el aprendizaje de una lengua, también cuando aprendemos nuestra lengua materna. Sin embargo, al inicio de la asignatura no dejaba de recordar lo aburridas que me parecieron siempre las clases de gramática, así que imaginaba lo denso que sería afrontar una asignatura como esta. Además, poniéndome en el lugar de los aprendices de una L2, podía hacerme una idea de los sentimientos que tendrían al enfrentarse a la complejidad gramatical de una LE. Escoger una muestra significativa de esta materia no estaba en mis ideas iniciales, pero la forma en que la profesora nos ha hecho ver cómo explicar la gramática para hacerla más cercana, a la vez que comprensible para los aprendientes de español, ha cambiado mi visión sobre la misma.

La mayoría de profesores están acostumbrados a pasar directamente a la práctica para evitar arduas explicaciones que solo conducen al aburrimiento. Marisa nos ha propuesto realizar explicaciones gramaticales evitando el vocabulario complejo y abstracto del tipo complemento directo, complemento indirecto, …, solo interesante para lingüistas y de poca utilidad en el uso cotidiano de los hablantes. De esta forma, aprendimos a diferenciar entre las explicaciones para profesores y las explicaciones para los aprendientes.

La actividad seleccionada consistía, por un lado, en la elaboración de una explicación para profesores de una de las secuencias gramaticales propuestas por la profesora y por otro lado, en formular una actividad para el aula en la que se aplicara lo aprendido. Trabajamos en grupo la siguiente secuencia “Se lo daré (a mi hermana)”, o “Les daré el dinero (a ellas)” (Y no “Lo daré a ella”, o “Les lo daré”) para explicar el uso de los pronombres átonos, un tema siempre difícil de entender para los que se acercan al español.

Aportamos el siguiente fragmento de nuestra explicación:
Al dirigirnos a una audiencia docente, debemos tener en cuenta que estamos usando estructuras abstractas que no se pueden ilustrar individualmente, por lo tanto, para entender y explicar las formas gramaticales de los pronombres átonos, debemos tener en cuenta la clase de verbo que estamos usando y facilitar al alumno entender el contexto de la acción. Acordamos que estamos ante una construcción ditransitiva, en otras palabras, que la acción o transferencia puede ir desde el sujeto al destinatario o viceversa (Gras, Santiago & Polanco, 2004). Sabemos que trabajaremos con el verbo “dar” en el futuro imperfecto, por lo tanto, se debe plantear que la acción tomará lugar en el futuro en su totalidad. Al igual que entregar y regalar, dar es un verbo de transferencia, por lo que existen tres participantes implicados en la acción: la persona que realiza la acción de darle o pedirle algo a alguien (1), ese algo que puede ser un objeto o información (2) y el receptor o destinatario ese algo (3). Por lo tanto, debemos ilustrar estos tres elementos a los alumnos para ubicarlos en la situación y el contexto del enunciado.

En los enunciados de nuestra secuencia podemos ver que los pronombres átonos van seguidos el uno del otro en la misma oración. Al intentar corregir este error, es importante enfatizar que decir “le/les + lo/la/los/las” es incorrecto, no porque cambie el significado, sino porque no es fonéticamente aceptable y sonaría extraño. Según la Real Academia de la Lengua Española, esta disonancia resulta de una combinación inarmónica de los elementos acústicos de la palabra. A esta disonancia inarmónica, se le conoce como cacofonía, término lingüístico que proviene del griego y significa malsonante. Otro aspecto importante que debemos tener en cuenta es que los pronombres átonos, “le” y “les” pierden la posibilidad de expresar número y se convierten en “se” + lo/la/los/las. Si vemos los enunciados en nuestra secuencia, “Le lo daré”, no sería fonéticamente aceptable, produce un efecto sonoro producido por la cercanía de sonidos de igual pronunciación en las palabras usadas en el enunciado, este fenómeno se llama hiato cacofónico, por lo tanto, pasa a ser “Se lo daré” o “Les daré el dinero (a ellas)” y no “Les lo daré”. Desde el nivel A2 se introduce que “le” y “les” muestran a quién o quiénes reciben la acción del verbo o a los destinatarios del objeto o información, por esta razón no pueden ser omitidos, de manera que, “Lo daré a ella” no es gramaticalmente correcto. Ilustrar claramente lo que se quiere decir en un enunciado les ayudará tanto al docente, como al alumno a entender el contexto de lo que se quiere decir y cómo se deben aprender y estructurar gramaticalmente los enunciados.

Propusimos una actividad sencilla para practicarlo en el aula:
1. Se inicia la clase mostrando diferentes imágenes acerca de diferentes tipos de celebraciones y el profesor hace la siguiente pregunta en clase abierta: ¿Cuál es tu celebración favorita y por qué? De esta forma se busca personalizar y hacer al tema más significativo para los aprendientes. 10 min 2. El profesor presenta los nombres de las celebraciones más importantes en países de habla hispana. Por ejemplo, San Valentín, Día de la Madre, Navidad, etc. 3. Luego de presentar el vocabulario, el profesor realiza la siguiente pregunta: ¿Qué tienen en común todas esas celebraciones? ¿Se dan y reciben regalos en todas ellas? Los alumnos comentan dichas preguntas por parejas y el profesor brinda retroalimentación en clase abierta. 4. El profesor presenta vocabulario relacionado a obsequios. 5. Se inicia con la actividad: Lista de regalos. 6. Se finaliza con una explicación de la estructura utilizando los enunciados producidos por los alumnos en la actividad 5.

Como resultado entendimos que más que conocer todos los detalles de la gramática del español, debemos desarrollar nuestras capacidades para aportar explicaciones claras y asimilables para nuestros alumnos; Alumnos a los que habría que orientar y guiar para que trabajen más su autonomía, proponiéndoles actividades que los hagan sentir curiosidad por temas como la gramática.

No he tenido la experiencia de enfrentarme a un aula, pero actividades como las desarrolladas en esta asignatura, en la que también realizamos un vídeo, me ha hecho reflexionar sobre la verdadera importancia de la gramática, también para nosotros que creemos que tener el español como lengua materna es sinónimo de hablarlo y sobre todo, de escribirlo correctamente. Aunque necesitaré mucha práctica, para el futuro dispondré de herramientas nuevas con las que afrontar las explicaciones gramaticales y que al menos mis alumnos no lo recuerden como un tema tedioso.

No tengo formación filológica por lo que esta asignatura me daba un miedo atroz por lo dura que podría ser. Sin embargo, dedicarnos a aprender cómo explicar puntos claves fue muy pedagógico. Además, trabajar en pequeños grupos temas diversos nos enriquecía pues todos teníamos acceso a lo que aportaban nuestros compañeros.